17 abril 2011

Hoy estaba a una cuadra de tu casa y vi una rata muerta en la vereda. Su cadáver ensangrentado se había aplanado como los sentimientos que tenía por vos.

Todo lo dicho suma a la nada porque a fin de cuentas, eras tan superficial como creía que serías. Porquerías de pelotudos. Hoy toda Nueva York remite a lo purulento - es una ciudad llena de ratitos muertos. Toda la East Village está plagada por ratones, ratones, ratones como vos.

Andate, que en serio, no te merecés ni una palabra mía; y el poema que te dediqué: Pura mierda. Espero que estés bien pero en alguna parte muy lejos.

Qué onda últimamente
que todos los pibes creen
que darme un poco de merca
es igual que declararme el amor?

Chau mi amor. Es una lástima como todo está acabando. Quizás te daré las margaritas que te prometí cortar. Quizás les ataré una nota que diga: "Tengo una confesión: Siempre pensaba que eras un gil."

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